Represión de los deseos
- Psic. Emigdio
- 7 ene 2018
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¿Cuántas veces has deseado algo que no puedes obtener de forma inmediata o que simplemente no puedes obtener?
Algunas veces el dinero compra los deseos, incluso aquellos más banales, mezquinos, absurdos, patéticos, masoquistas, maquiavélicos y demás. Pero hay ocasiones en que los deseos no pueden comprarse; son inalcanzables, estando tan cerca.

La represión de estos deseos es una condición que permite la socialización entre individuos. De otra forma se libera la realización del deseo, incluso de forma irracional.
Estos deseos aparecen de forma automática, circunstancialmente, provocados por la presencia o ausencia de alguna necesidad, ya sea fisiológica, afectiva, económica o de cualquiera otra índole.
La represión de estos deseos se puede combinar con la aparición de distractores que los suavizan, disminuyen u ocultan. Es decir, no siempre desaparecen con el paso del tiempo. Algunas veces se intensifican gradualmente, aunque permanecen en estado latente. Sin que parezca que hay modificación conductual del sujeto en cuestión.
Como situación psicológica, la represión de los deseos puede llevar al descontento y frustración, a la ansiedad y por consiguiente a la depresión.



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